Anecúmene o la escuela del estiércol.
(tercer texto del poemario en construcción y aun sin título).
1
anecúmene llaman a la pocilga
donde el diente cae solo
y el maestro calla
entre estiércol y risa
2
ombligo del universo
culo del mundo
aquí aprendes a fregar
la muerte en cacharros
3
sustraerse del dolor dijo
mientras me obligaba sin obligarme
a caer de rodillas y postrar mi cuerpo
en el barro con lengua de trapo
y orejotas al viento
4
todo se mezcla en este poema
como mixta cabeza
anecúmene anecúmene
nombre de rata
y monja y puta
y buda borracho
¿por qué debo amarte
si me pisoteas?
5
viejo estornuda
y se ríe de mis
metáforas rotas
repito palabras como
piedras en la boca
6
hereje de lengua
viejo rompió mis alfabetos
lleno de erizos sangré
lo que creía ser
7
placer del veneno dijo
mientras bebía té
en la fragua
donde hierven los desheredados
y los prófugos aprendemos a callar
8
viejo ciervo
montaraz
portas luz
y mierda
en la misma mano
9
limpio friego soy mandadero
convivo con gatos
y con el cielo azul
sin necesidad de destino
ni de nombre
10
cabiz
bajo
me postro
en lo impermanente
(anecúmene eres tú).
En el fondo, soberbio, en el doble sentido de la palabra. Falta humildad espiritual. Un placer leerte. Alguien que firma como el Z
ResponderEliminarGracias Z por visita y comentario. Tomo nota.
EliminarY perdone que no le di las gracias por la visita y el comentario.
EliminarNo voy a repetirme. 👏👏👏
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
EliminarNo voy a repetirme, bravo!! 👏👏👏 Olvidé firmar. Gloria. Mis disculpas
ResponderEliminarPitibuchi, volviendo contigo a la época de los blogs...pues este es el segundo comentario porque el primero no se publicó. Maravilloso, Jorgito, el tercer poema de tu poemario. Siempre fuiste el preferido de Marcelo en la etapa de los talleres, y lo sabes.
ResponderEliminarGracias, Pitibuchi por tus palabras.
EliminarTremendo ritmo asere. El Moro.
ResponderEliminarBuen poema para un sábado en la noche y más si se trata de Jorge Alberto Aguiar Díaz (jaad) mentor y maestro. "Nos obligan a leer poemas y a callar". Atentamente, quien tu sabe o sospechas. Está bueno eso de dejar los comentario en anónimos.
ResponderEliminarGracias por la visita y el comentario. Ya sabes, todos los anónimos, seudónimos, y heterónimos son tuyos.
EliminarDuro y bello.
ResponderEliminarAsí se manifestó. Gracias por su comentario y visita al blog.
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